El Principio

 


Hace días que me propuse levantarme y escribir. Desde hace mucho tiempo siento la necesidad de soltar lo que hay dentro de mí, compartirlo en forma de escritura. Dejar ir toda esas emociones, pensamientos, discursos internos que ahora mismo hace que me sienta a punto de desbordarme.

Son tantas las preguntas sin respuestas, las cuestiones aprendidas que ahora no tienen ningún sentido, que la verdad , no sé ni por dónde empezar.

Me siento delante del ordenador, abro la página, me levanto para hacerme un café, vuelvo delante de la pantalla. Sabiendo lo que quiero escribir, lo que no quiero callar más. Pero como explicarlo sin caer en el victimismo, sin sentirme incómoda con las palabras. Lo cierto es que cuando el sentir es tan profundo, inmenso, las palabras se quedan siempre pequeñitas delante de las sensaciones.

Soy consciente de que siempre he decidido por mí misma, que mi vida no deja de ser mi responsabilidad y bla,bla,bla….

Pero es que para tener responsabilidad hace falta formarse desde la libertad, aprender que es lo que una quiere, tener todas las herramientas para decidir en consecuencia. Y esto a mi modo de ver es complicado, y no llega hasta cierta edad de madurez.

La libertad, esa hermosa bandera que alzamos pero que desconocemos profundamente. Decimos ser libres e independientes, y nos quedamos en la piel de esa libertad, no entramos a sus entrañas para conocerla bien, porque eso requiere de mucho coraje y a la vez de sabiduría.

Sabiduría que no la dan los estudios, los libros leídos, los podcast escuchados. Te la da la vida, el ensayo- error, las sacudidas en momentos inesperados, esos que hacen que te cuestiones como individua. Que mires hacia dentro y descubras que estás viviendo una pseudolibertad que no parte de ti, si no que parte de aquello que has mamado desde tu inicio en esta vida.

Primero vas adquiriendo datos de lo que está bien y está mal, escuchando las quejas de los adultos que te acompañan, de los dolores que nunca merecieron y que eran injustos. Y con todos esos datos, sobre el amor, la justicia, los derechos, las relaciones…. Vas creándote un perfil de persona que cree responder ante la vida de forma libre.

Llevo años escuchando que la situación que vivo es mi responsabilidad, y esa ahora cuando mi alma grita, y una mierda!!. No he llegado aquí, en la situación que me encuentro sólo por mi responsabilidad,  en mi camino he sido obligada a aceptar situaciones que no he querido para defender mi supervivencia, así que cuando jugamos con el escalón más bajo de la pirámide de las personas no podemos también cargarles con la culpa de haber luchado por su vida.

Le diríais a alguien que lucha por huir de un León y que en su carrera no repara muy bien hacia donde se dirige, porque está presa del miedo y solo quiere huir, que lo ha hecho mal, que debía haber pensado más en las consecuencias posteriores, que debía haber planificado mejor su huida?. Es estúpido verdad, pues así es como me siento.

Llevo años corriendo, intentando encontrar un refugio estable, cómodo, sin peligros. Pero hasta el momento sólo he podido difrutar de zonas de abastecimiento en el camino, donde recomponerme un poco y seguir con la carrera. Y es ahora que quiero gritar necesito un hogar donde descansar, un regazo en el que acogerme y poder soltar el tener que controlar todo al mínimo detalle para que no vuelva a aparecer el León.

Mi nombre es Eva y Así empieza el relato de mi historia.

 

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